LA GESTIÓN DE EMOCIONES EN EL TRABAJO DE EQUIPO

Cuando a Gregory Colbert, autor de este video tan singular, cuyo  fragmento está extraído de su obra “Ashes and snow” , le preguntaron qué quería expresar con su trabajo comentó: “quería mostrar al hombre perteneciendo a la familia de los animales”:

Espero que cuando hayáis visto este vídeo os haya conmovido, como a mí me ocurrió, y si no es así, por lo menos que os haya causado una grata sorpresa. Ambas reacciones, las de conmovernos y la de sorprendernos, forman parte de nuestra respuesta  emocional ante un estímulo procedente del exterior: son la expresión de nuestras emociones. Todo un compendio de elementos forma parte de su manifestación. Son nuestro cerebro y nuestro organismo los encargados de modelar su puesta en escena para hacernos sentir vivos de mil formas distintas. Nuestro comportamiento como seres humanos no podría ser analizado en su plenitud si no tuviera en cuenta el estudio de las emociones, de los instintos. Tampoco podríamos comprender lo que nos sucede si no tuviéramos en cuenta  la parte de nuestro comportamiento que compartimos con los animales.

Como ya hemos dicho, parece que ya nadie duda de la importancia de las emociones y que su estudio y su puesta en valor han llegado para quedarse entre nosotros. Sin embargo, a lo largo de la historia las emociones fueron denostadas. Eran consideradas como un elemento perturbador que nos alejaba del camino que se debía seguir para conseguir  llegar a “ser personas  de bien”. Los instintos eran cosas de los animales. Las emociones las tenían las personas con problemas mentales, los artistas, las mujeres y, por supuesto,  los pobres y los pueblos “inferiores”.

La idea de que las emociones, y no digamos los instintos, eran un estigma y un impedimento para conseguir el mejor desarrollo como personas a través de la razón, estaba muy arraigado en  todas las capas sociales. Era, por tanto, una forma de vida, sobre todo en el mundo occidental.  La consideración peyorativa de las emociones impregnaba el pensamiento, las ciencias, las artes, la religión, la economía, el trabajo y la sociedad. Así había sido desde la antigüedad  hasta el año 1877… todo comenzaría a cambiar un año después:

 es tiempo de emocionesImaginaros el impacto que pudo suponer en su momento la publicación en el año 1878 por parte de Charles Darwin del libro La expresión de las emociones en el hombre y los animales. En principio  estaba previsto que se convirtiera en otro apéndice más de su obra más laureada y conocida: El origen de las especies, pero finalmente sus contenidos pasaron a formar parte de un libro independiente.

Las conclusiones que expuso en   La expresión de las emociones en el hombre y los animales estaban basadas en la observación del comportamiento de los animales y sus gestos para después compararlos con los seres humanos analizando las  analogías y diferencias entre ambos. La forma en la que realizó sus investigaciones también fueron pioneras. Darwin es el Julio Verne de la ciencia. Entre sus aportaciones podemos destacar las siguientes:

  • EL hombre posee seis emociones innatas y que se dan en todas las culturas de la tierra, son, por tanto, universales. Estas emociones son alegría, tristeza, asco, miedo, ira y sorpresa. Aunque no podemos obviar que existen estudios realizados por ejemplo desde la antropología que difieren de estos postulados.
  • El estudio del comportamiento animal es hoy en día un área del conocimiento imprescindible para saber más sobre el nuestro. Zoólogos, neurólogos, lingüistas, psicólogos, antropólogos, todos beben de esta fuente.
  • El estudio de los gestos y las expresiones del rostro humano para analizar nuestro comportamiento, cuyo máximo exponente es P.Ekman, se integrarán y se convertirán con el tiempo en un miembro de pleno derecho del mundo de la ciencia e incluso en las artes. Tienen numerosas aplicaciones: cine, criminología, neurociencia, psicología, comunicación, marketing, etc.

es tiempo de emociones

Hace poco leí un post de Paulina Lorméndez en el que se preguntaba  si los chimpancés trabajaban por instinto en equipo. Entonces nos podemos preguntar, ¿Por qué  a nosotros, que se nos supone más listos y evolucionados, nos cuesta tanto el poder hacerlo?.

Puede haber muchas causas que expliquen por qué nos resulta tan difícil mostrar lo mejor de nosotros cuando trabajamos en equipo. La cultura en la que crecemos  tiene un papel muy importante para que el trabajo en equipo se potencie más o menos. Hay pueblos que colaboran en equipo porque es la mejor forma de sobrevivir (pueblos nómadas, tribus…), también trabajamos muy bien en equipo cuando se desencadenan catástrofes (ya sean naturales o por intervención del hombre), en los regímenes totalitarios, por tradición, por educación. Por último no podemos olvidarnos del modelo que todos tenemos en la cabeza de trabajo en equipo: deportes en grupo.

Es evidente que la cultura donde aprendemos y nos desenvolvemos influye en como somos cuando trabajamos. Tenemos que conocer por tanto cual es la cultura organizacional de cada empresa para saber como se manifiesta en nuestra conducta  laboral cuando trabajamos en equipo.

es tiempo de mociones Dice Alfonso Alcántara que deberíamos tomar nuestra vida profesional como algo personal. El hombre tiene muchas facetas en su comportamiento, no tenemos por qué eliminar ninguna de ellas, aunque sí adaptarlas a cada entorno y a cada circunstancia. Parece que tenemos un comportamiento exclusivo para el trabajo que sólo se debe utilizar en el ámbito profesional, lo que  somos y sentimos fuera de sus paredes, es “área reservada” y no es prudente trasmitirlo en el trabajo.

Vamos a quedarnos para finalizar con dos ideas:

  • El cerebro es plástico, por tanto podemos entrenarlo para sacarle el máximo rendimiento y aplicarlo después en nuestro trabajo.
  • Las personas somos seres esencialmente sociales y sociables, tenemos una predisposición genética que después reforzamos y aprendemos para vivir en comunidad. Se puede entonces aplicar  para entrenar y desarrollar equipos de trabajo.

 RECOMENDACIONES:

PELÍCULA : la mejor oferta  de G.Tornatore. Thriller psicológico en el que se narra como la conducta emocional e instintiva del hombre puede ser  se utilizada para diferentes fines.

 LIBRO: delicioso suicidio en grupo  de A. Paasilinna. Un club de suicidas que deciden poner fin a su vida en grupo. ¿Pero era realmente lo que querían?….

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